miércoles, 25 de noviembre de 2009

1.-JURADOS. 2.-FINALISTAS SPINOZA

En primer lugar, el jurado. Ya está definido y perfilado...la "estructura jurídica" de patapollo queda como sigue:
"jurado-utillero": yo mismo, hago la primera criba y selecciono sólo 10 textos de entre todos los participantes.
"jurado-Pavones": Ángel de Jesús Ugarte Ballesteros y Juanjo Alarcón Guerrero; de la cantera, hombres de la casa, son ilustres ex-alumnos y gente por lo demás inteligente, de madura y prematura formación y con inquietudes que les honran. A ellos agradezco su colaboración y a ellos, vosotros los no seleccionados, debéis dirigir una parte proporcional de los insultos y malos deseos. Con cariño, eso sí. Un recado de su parte, y de la mía: cuidadín con la hortografía, u ortojrafía, u jortografía... en serio, es importante.
Finalmente, "jurado-Cidanes": Manuel Pérez-Castell, ex-alcalde de Albacete, actual Diputado en el Congreso por el PSOE. Inmaculada López, Diputada Regional por el PP. Rosario Gualda, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Albacete, de IU. En fin, gente importante a la que todos, y yo especialmente a título personal, agradecemos su colaboración en esta modesta pero noble empresa de evocador nombre que es patapollo. Este "jurado-Cidanes" seleccionará un sólo texto ganador de entre los finalistas. ¿Quién será el patapollo 2010?...

Y ahora, los textos finalistas, que son:
Loli Moreno Montoya dijo...
Spinoza, al contrario de Platón defiende una democracia en el que las personas, tengamos opción de votar y elegir quien nos gobierna. Según afirmaba éste filósofo, no todas las personas piensan igual, cada una tiene un pensamiento distinto, un modo de ver las cosas, una ideología diferente. Por ello, la forma de gobierno más natural sería la democracia, en la que existen distintos partidos, defendiendo distintas ideologías, a los que poder elegir.Aunque sinceramente, si Spinoza viese los partidos que optan a la candidatura hoy en día, y las “ideologías” que estos defienden, no se si seguiría apoyando que esta forma es la más natural. Los partidos de hoy en día ya no defienden lo que en un principio parecía, ahora solo se guían por conseguir un voto más o uno menos. Ahora lo único que defienden, y por lo único que se mueven, es por cómo quedarán delante del pueblo. Ha desaparecido el actuar siguiendo una ideología, o incluso me atrevería a decir que ya ni siquiera tienen en cuenta el bien de la comunidad. En definitiva, yo apoyo a Spinoza, puesto que hasta ahora, la democracia ha demostrado ser la mejor forma de gobierno, para que la gente pueda optar por un partido u otro. No como en el siglo XX, que si alguna persona pensaba de manera distinta a la que obligatoriamente tenía que pensar, era duramente castigada. Pero desde luego, no esta lucha por el poder entre partidos, en la que se ha convertido la democracia de ahora.

Miguel "darthmiguel" Sánchez Honrubia dijo...
Casi 400 años después del nacimiento de Espinoza sus ideas siguen vivas en la política actual. Según este filosofo del siglo XVII los seres humanos llegaron a un pacto por el cual el que recibiera más votos tuviera el poder sobre las leyes. En la actualidad este es el sistema que se lleva a cabo en el proceso electoral de los países con gobiernos democráticos, pero este sistema tiene un problema, el sistema de lista cerrada. Este sistema queda ya anticuado y no garantiza total libertad para el hombre, algo que Espinoza defiende como una de las principales cualidades del sistema democrático. Por este sistema de lista cerrada la gente vota a un partido político, el líder de este partido político elige a su equipo de gobierno ¿por qué él debe elegir a las personas que tienen nuestros destinos en sus manos?, ¿acaso sabe que esas personas son las queremos nosotros? Con este acto se reducen las libertades del pueblo al no poder elegir directamente a los ministros. Por lo tanto el sistema ideal sería poder elegir por ejemplo al ministro de economía de un partido y al de cultura de otro. En conclusión la democracia actual no da totalmente libertades al pueblo y genera en muchas ocasiones como en la actual crisis económica malestar con los representantes de algunos ministerios.

Gema Sánchez Galdón
Está bastante claro que la naturaleza humana es vivir en sociedad,y aunque no lo fuese y la sociedad fuese un simple pacto como afirmaban los antiguos sofistas, de igual manera habría que organizarla pero...¿Cómo?Spinoza afirmaba que el hombre tiene opinión por naturaleza. Partiendo de esto sostenía así que la forma de gobierno que mejor se adecúa a la naturaleza humana es la democracia. Esta idea parece justa y bien estructurada. En la actualidad la democracia parece la mejor forma de gobierno y es defendida así por gran parte de la población. Nos venden la idea de que somos libres, de que podemos elegir seamos "lo" que seamos, aunque la realidad es muy diferente. En teoría somos nosotros los que elegimos, en la práctica solo somos como niños corriendo tras un caramelo, y no importa quien nos lo dé. Así entre los políticos se van pasando el caramelo mientras el pueblo lo persigue como borregos...Quizá este engaño no sea solo para mal, pues actualmente la sociedad es altamente utilitarista. ¿Qué podrían elegir si no es en base al caramelito? Lo mejor es no pensarlo mucho...Vaya desatre...La democracia sería un buen sistema de gobierno si el pueblo estubiese capacitado para pensar y elegir, mientras siga sin estarlo esto seguirá siendo un circo.Por ello cada vez los gobiernos invierten más en educación, esta claro que los ciudadanos debemos estar formados. La tarea de un gobierno justo es enseñarnos a pensar, liberarnos realmente, enseñarnos a diferenciar nuestras apetencias e impulsos de lo que realmente nos conviene, "educarnos" más que "formarnos" Si esto fuese posible, si se nos sacase un poco de las sombras (o al menos se nos intentase sacar) la mejor forma de gobierno sería aquella que respetase la "verdadera" opinión de cada persona: La Democracia. Pero lo que está aun mas claro es que esto no combiene. Seguirá siendo una utopía para desgracia de todos (o de CASI todos)

Jesús Cuevas Fernández ---> ♠♥♣♦ El mago ♠♥♣♦ dijo...
Como podemos ver a diario, todos nuestros actos que llevamos a cabo en día, creemos (ilusos por nuestra parte) que esas acciones las hacemos libremente porque nosotros queremos…Pero ahora bien, aquí debemos situar un umbral de libertad, y hacernos las siguientes preguntas, ¿actuamos como queremos?, ¿hay alguien más que nos incita a actuar así?, ¿somos realmente libres? Y así un sin fin de preguntas…Spinoza dice que en efecto, existe un sistema de gobierno llamado Democracia, que nos permite ser libres, podemos votar a quien queramos, etc. También intenta transmitir que este es el mejor que tenemos ya que es el que más se acerca a nuestra naturaleza. Aun que ¿quiere decir que lo natural es lo mejor?Todo esto tiene una clara respuesta negativa, ya que PARA NADA somos libres a la hora de actuar, como el siguiente ejemplo. Un alumno se levanta a las 07:00 AM, y se va hasta las 14:20 al instituto, ¿de verdad creemos que ese alumno está siendo libre a la hora de levantarse e ir al instituto? Pensémoslo detalladamente: Si nos fijamos aunque a ese niño/a no le estén obligando a punta de pistola a ir, está condicionado por sus padres de una manera indirecta, y por la sociedad ya que sin esos estudios no podrá llegar a ningún sitio…También puede estar reflejado a las estructuras políticas, e incluso familiares, que siempre nos llevarán a las mismas preguntas, ¿es mejor lo democrático?, ¿debemos seguir lo natural?, y la más importante, ¿realmente somos libres?

Eduardo Lozano Serra (El pichón) dijo...
Después de la apasionada defensa de la democracia realizada por Spinoza en el texto, solo queda lugar para una modesta crítica que formularé retóricamente: ¿Ultramima y adormila la democracia al pueblo?Un pueblo al que no se le pide casi nada, no se le exigen conocimientos previos para disfrutar de todo tipo de libertades, e incluso, para tomar una decisión como es la de elegir a sus gobernantes, es un pueblo mimado. Y éste al igual que un niño mimado, no necesita realizar ningún esfuerzo porque sabe que con alzar una mano (o introducir un voto en una urna), alguien vendrá y le entregará las cosas hechas en una bandeja de plata.El pueblo mimado es un pueblo ignorante, pues al tener todo lo que quiere, no sabe realmente lo que necesita, no se plantea pensar por sí mismo; aquí es donde resalta el adormilamiento derivado de tanto mimo democrático.La democracia mima y adormila al pueblo haciéndolo ignorante.Si hoy en día, solo estuviésemos nuestra generación poblando España y hubiese un importante cambio de sistema de gobierno, con recortes de libertades y demás medios de represión…, sería realmente inquietante observar la reacción del pueblo, hoy, ignorante, desinteresado políticamente y socialmente inactivo.

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